martes, 18 de abril de 2006

GUARDAR LA MEMORIA / 1ª parte

La gente tiene cada vez más miedo a perderlo todo. Miedo a perder su casa, su familia, su trabajo, su dinero. Miedo a que alguien venga y se lo quite. ¿A qué se debe, si no, la fiebre por la seguridad en nuestros días? Seguridad con la que, por cierto, no queremos protegernos a nosotros mismos, sino nuestras cosas. Pero también hay otra cosa que tememos perder: la memoria. No me refiero a olvidar una cita o la lista de la compra. Me refiero al temor que tiene todo ser humano de perder sus recuerdos, sus vivencias y sus historias. El miedo a no tener pasado y, seguramente, tampoco futuro, a ser un ente vagabundo sin nada, ni un solo recuerdo con el que sostener su memoria como individuo. No hay nada más que ver el empeño de la gente (ayudada por la tecnología cada vez más precisa) en guardar todos los recuerdos sensibles de convertirse en memoria. Vídeos, fotos, grabaciones, fetiches… Todo se guarda, todo se acumula y se lleva siempre presente donde quiera que nos desplacemos. En esta sociedad en la que todo cambia tan rápido, en la que las noticias estallan y se olvidan con la velocidad del ADSL, queremos cosas que permanecen, que sabemos que tenemos porque las hemos vivido, y eso nadie nos lo podrá quitar salvo si lo olvidamos. Así que nos empeñamos en no olvidar, guardar la memoria.

1 comentario:

rebeca dijo...

Estoy de acuerdo contigo, sisi, pero también te digo que me gustaría tener un botón SUPR como el teclado, para mandar muchos de mis archivos a la papelera de reciclaje...
pd: no se ni lo que digo, es lo que tiene el ser impulsivo...
bikiños!