
Para hacer cosas así, de las que a los periodistas nos hablan desde el primer año de carrera. Me refiero a la emisión de "La Guerra de los Mundos", tal y como lo hizo el genial Orson Welles allá por el año 1938, y que mañana va a poner en antena RNE, junto a la colaboración de otras emisoras como Cadena SER, Onda Cero, Cope, Onda Madrid e Intereconomía.
Aunque imagino que no todo el mundo sabe de lo que va, así que conviene recordar lo que ocurrió hace 70 años, un 20 de octubre, cuando una chaval joven y descarado, con ínfulas de comunicador de masas y artista, simuló una invasión extraterrestre a través de la radio, en la CBS. Se basó en el libro de H. G. Wells "La Guerra de los Mundos", con dramatizaciones de periodistas, testigos, científicos, militares... Ocurrió que todo el mundo que estaba al otro lado de su transistor creyó vivir una invasión real.
Y desde entonces este fenómeno se estudia en todas las facultades de comunicación.
Hay quien dice que la radio ha pasado a la historia, pero aún nadie ha conseguido jubilarla.
La retransmisión se podrá seguir por Radio 3, de 21:00h a 22:00h. No os la perdáis.
Aunque imagino que no todo el mundo sabe de lo que va, así que conviene recordar lo que ocurrió hace 70 años, un 20 de octubre, cuando una chaval joven y descarado, con ínfulas de comunicador de masas y artista, simuló una invasión extraterrestre a través de la radio, en la CBS. Se basó en el libro de H. G. Wells "La Guerra de los Mundos", con dramatizaciones de periodistas, testigos, científicos, militares... Ocurrió que todo el mundo que estaba al otro lado de su transistor creyó vivir una invasión real.
Y desde entonces este fenómeno se estudia en todas las facultades de comunicación.
Hay quien dice que la radio ha pasado a la historia, pero aún nadie ha conseguido jubilarla.
La retransmisión se podrá seguir por Radio 3, de 21:00h a 22:00h. No os la perdáis.
Sé que hace poco criticaba ciertas mamarrachadas del arte moderno. Pero eso no quita para que siga pensando que el arte del futuro será de los ingenieros. En las paredes de los museos colgarán imágenes de videojuegos y admiraremos la belleza y armonía del diseño de un circuito informático. Nos dejará absortos la contemplación de un mural de unos y ceros en un código binario incomprensible pero hipnótico. Como los futuristas italianos del siglo XX y sus cuadros de aviones haciendo espirales.



